Un estudio revela que el consumo adicional del nutriente colina durante el embarazo no mejora el lenguaje y la memoria de los bebés.

“Consumir la cantidad recomendada de colina, que es 0,5 gramos por día en el embarazo, probablemente haga bien”, dijo el doctor Steven Zeisel, autor principal del estudio y profesor de la University of North Carolina, en Chapel Hill. “Optar por dosis más altas no garantiza más beneficios”, agregó.

Los resultados contrastan los de ensayos previos con animales, en los que se había demostrado que la colina mejoraba el rendimiento de las crías de roedores en pruebas de memoria.

Las empresas que comercializan las píldoras de colina aseguran que estos fármacos refuerzan “la salud cerebral” y de otros órganos; 100 cápsulas de 250 miligramos (mg) cuestan 9 dólares.

La colina es un nutriente esencial que se encuentra en la carne, el huevo y la leche. Durante el embarazo y la lactancia, el bebé recibe grandes cantidades de colina. Zeisel estimó que las mujeres que no tomaron los suplementos, ingerían dosis de colina suficientes con la comida.

El equipo de Zeisel le indicó a 99 embarazadas consumir seis píldoras por día, a partir de la semana 18 de gestación y hasta el tercer mes después del parto.

Cincuenta mujeres recibieron píldoras placebo (con aceite de maíz) y 49 recibieron píldoras con 833 mg de fosfatidilcolina, una forma de colina.

Las píldoras de fosfatidilcolina sumaron 750 mg de colina por día, lo que equivale al 170 por ciento de la dosis recomendada para las embarazadas y al 140 por ciento de la dosis diaria recomendada para las mujeres en período de lactancia.

Cuando los niños tenían entre 10 y 12 meses de edad, el equipo les realizó una batería de test para evaluar la memoria de corto y largo plazo, el lenguaje y el desarrollo general. Las pruebas no revelaron diferencias entre los grupos, según publica The American Journal of Clinical Nutrition.

Marie Caudill, profesora de la Cornell University, en Ítaca, Nueva York, y que no participó del estudio, elogió la realización del estudio, pero aportó varias explicaciones de la diferencia entre los resultados de los experimentos con animales y el nuevo estudio.

Una posibilidad es que el seguimiento de los bebés no durara lo suficiente para detectar diferencias en sus capacidades.

“Los estudios con animales habían demostrado (que) suplementar la dieta materna con colina extra durante el embarazo tiene efectos duraderos en la función cognitiva en la cría adulta y previene el deterioro cognitivo asociado con la edad”, dijo Caudill.

Además, el tipo de colina utilizado (fosfatidilcolina) no sería tan efectivo como la colina. (El equipo no utilizó colina porque produce un olor corporal similar al del pescado).

Por otra parte, los test no serían “suficientemente desafiantes”, dijo Caudill. Y Zeisel coincidió en que, quizás, mientras los niños crecen y empiezan a tener un proceso mental más complejo, sería más simple determinar si un niño posee una deficiencia o una fortaleza.

por ahora, el autor consideró que no hay motivo para utilizar los suplementos durante el embarazo y aumentar el consumo de colina. Y aconsejó que las mujeres lean las recomendaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos sobre la cantidad de colina que deben ingerir a través de la alimentación.

Fuente: NLM

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