Estudios revelan que solamente el Gran Santo Domingo requiere de tres mil autobuses.

El tránsito terrestre ha sido un dolor de cabeza para los gobiernos dominicanos desde la muerte de Trujillo, una muestra de ello, es la cantidad de instituciones creadas para tratar de resolver el caótico y deficiente sistema de movilidad nacional. La OMSA, la OTTT, la Amet, la Opret, El Fondet, entre otras, crean confusión en la población que no sabe a ciencia cierta cuál es el rol de cada una.
Por el momento, un siete por ciento de los residentes en la capital está disfrutando del servicio de Metro de Santo Domingo. Los autobuses de la OMSA que circulan en la capital sólo pueden movilizar el 3,6 por ciento de la demanda y más del 90 por ciento sigue utilizando los carros de concho y las denominadas voladoras.  Pero el caos continúa y los usuarios no ven una pronta solución a esta problemática.
El diputado Tobías Crespo sometió ante el Congreso Nacional el anteproyecto de Ley de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, con la cual se busca poner fin al desorden imperante en el tránsito y el transporte de pasajeros a nivel nacional. Tanto para el congresista, como para el regidor Kalil Michel y el experto en Planificación del Transporte, Onéximo González, el principio de la solución está en el marco legal.
“Lo primero es aprobar la ley, porque esta ley establece que es obligatorio que los sindicatos se transformen en empresas privadas y establece un sistema de organización”. Onéximo González  explica que de los 50 millones anuales y el uso de lo que producirá la nueva Ley de Tránsito y Transporte se estaría  disponiendo en el acto de 572 millones de dólares y ese dinero se utilizaría para construir la infraestructura necesaria como las estaciones, los carriles especiales, continuar la línea II del Metro, terminar toda la parte de Santo Domingo y avanzar en las demás ciudades del país.
Con respecto a las chatarras con más de 30 años de uso que circulan  por las calles de Santo Domingo, la nueva ley establecería comprar cada chatarra en 8 mil dólares, que es lo que cuesta un taxi amarillo. Una parte de esos transportistas funcionarían como empresa de taxi. El otro 50 por ciento será organizado en las rutas alimentadoras del Metro. “No se trata de eliminar el concho, sino de transformarlo, humanizar a los operadores y capacitarlos”.
De acuerdo a los consultados, los estudios realizados establecen que para lograr el cometido no hay que tocar el presupuesto. “El gobierno no tiene que regalar autobuses a ningún sindicalista, el autobús se lo financiará el sector privado, pero con un sistema  organizado. Hay empresas y bancos que le financiarían a los transportistas con un sistema de prepago, la cantidad de autobuses que necesitamos”.
Según los estudios realizados para diseñar la nueva ley, para Santo Domingo se necesitarían tres mil autobuses, 2 mil medianos, 750 de 11 a 12 metros y 250 autobuses articulados. Todos con dos puertas, aire acondicionado y otras facilidades para personas con capacidades disminuidas.
Establecen que a través de la bancarización del sector, el Estado no tendría que destinar un solo centavo del Presupuesto Nacional para la transformación del tránsito. “Nuestra ley contempla 2 pesos con cinco centavos por cada galón de combustible, pero no para regalárselo a los sindicalistas; es para construir la infraestructura como es el caso del Metro y los sistemas VRT, que permiten aumentar la velocidad de los autobuses que utilizarán ese solo carril para desplazarse”, detalla González.
Kalil Michel cree que la bancarización del sector choferil les permitirá a los conductores de carros públicos, no solo renovar sus unidades, sino iniciar un nuevo sistema de trabajo.
“El negocio del concho es muy informal, porque tú abordas el vehículo y le pagas directamente al chofer o al cobrador de la guagua, entonces hay un manejo de efectivo que ninguna institución crediticia, ningún banco se arriesgaría a financiar eso, sin embargo, si tomas como el MetroCard o la tarjeta prepagada de los celulares, un ConchoCard, por decirte un nombre, ya inmediatamente tú le estás dando transparencia al negocio, porque ya no va haber manejo de dinero en efectivo”, explica Kalil Michel.
El ingeniero urbanista y regidor de la capital favorece el sistema de sociedad del Santo Domingo Colonial. Es lo que él llama una ciudad compacta. Lo ideal es desarrollar planes que mitiguen la gestión de la ciudad, orientándola a la ciudad europea  y no a la ciudad desparramada americana. La ciudad europea es al estilo del Santo Domingo Colonial, que es donde básicamente todos los elementos para tu hábitat  los tienes a poca distancia. La parte comercial, habitacional, laboral y de esparcimiento, todo junto”.
Otra solución, planteada por Michel, sería sacar mayor provecho a obras tan costosas que se han construido para mitigar la demanda del transporte colectivo, como la primera y segunda línea del Metro de Santo Domingo, “Aquí primero hicimos un metro en la parte menos densa de la ciudad, lo que es una contradicción, pero esto nos da la oportunidad de diseñar toda una ciudad nueva a partir del Metro”.
Explica que el Ayuntamiento puede coordinar con las empresas constructoras para que a no menos de 300 o 500 metros de la estación del Metro construyan apartamentos sin parqueos, para familias cuyos centros de trabajo y estudios queden en el Centro de los Héroes, así no necesitarían vehículos para ir a su trabajo, ni a sus centros de estudios.
La nueva ley promueve la tecnología, por eso propone el sistema de tarjeta prepagada para los usuarios del transporte público, pero ésta no se limita a esta parte. En sus propuestas para una solución real del tema del tránsito, Kalil Michel, entiende que debe desarrollarse una planificación en función de apoyarse en las TIC, que son las Tecnologías de la Información y la Comunicación. “Con el gobierno digital se puede tener acceso a los servicios que no necesariamente te obliguen a salir de tu casa, por ejemplo, ¿por qué yo tengo que ir de forma personal  a la Junta Central Electoral para sacar un acta de nacimiento, cuando  puedo hacerlo por la red?”.
En cuanto a la planificación de los trabajos que Obras Públicas realiza en las vías de Santo Domingo, propone que se coordinen para que éstos sean realizados durante las horas de la madrugada, para no obstaculizar el tránsito, durante el día. Del mismo modo entiende que debe buscarse una solución definitiva al tránsito de los vehículos pesados por la avenida George Washington y propone que el proceso de verificación y descarga de los muelles, tanto del  Multimodal Caucedo como el del puerto de Haina, se haga también en horas de la madrugada, pero que además se le ofrezcan rutas alternas para el desplazamiento de los camiones.

7%
Un siete por ciento de los residentes en la capital está disfrutando del servicio de Metro de Santo Domingo.

Fuente: El Caribe.

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