Señor, hazme un instrumento de tu paz, pero no del monigote de Euclides

Te pedimos Señor que cuando midamos los terrenos, que venga Alicia Ortega, se haga agrimensora y nos ayude, que nos ayude señor; aléjanos del Monigote de Euclides ¡aléjanos!

Te pedimos Señor que cuando haya que vender libros, que algún espíritu de los tuyos, nos ayude a contar cómo se venden los libros; si por libras, toneladas, cubiertas u otros misterios de venta que producen millones. Ayúdanos señor ¡ayudanos!

Permítenos con tu indiscutible invisibilidad averiguar cómo se venden los libros, y ayúdanos a contar las ganancias, para disipar dudas y fortunas.

Señor, sabemos que no hay imprentas en el cielo, pero tú -que todo lo sabes y todo lo puedes- mira a ver si nos consigues los viejos recibos de la luz  de aquel asuntito resuelto a órdenes puras del comité rector. Historia nunca vista Señor, un tema eléctrico en una mesa de rueda de prensa política ¡Cosas inéditas Señor!

¡Oh Señor Todopoderoso! Gracias por ayudarnos también con esta definición que posiblemente tú, con tus misterios, has enviado del cielo, para darnos Luz y resolver el misterio del verdadero Monigote

Dinos Señor ¿qué se hace cuando el orgullo vano es más alto que la simpleza de la vida breve y los errores están a la vista? ¿Existe algún jarabe de cielo como la vida misma que cure miserias humanas y corazones retorcidos boyantes en el poder y con aprendizaje en el modelo Trujillo confeso y amagos físicos de lentes nostálgicos a lo Ramfis para tu siervo ido a destiempo?

Ayúdanos en tu gran bondad a entender este disfraz antiguo de fusta y orgullo de cuadras, elogio de equino de sabanas y azotes, monte adentro de haterismo voceado, anecdotario megalómano de abolengos trillados, la mejor forma antimoderna del designio de una sociedad. Decía Machado Señor “Este hombre no es ayer ni de mañana”..

Cuídanos Señor del revulsivo que todo lo vio, generaciones y generaciones, entre voces de escándalos, el ocaso sombrío de la afrenta, para quien la dignidad es más una amenaza de voz fuerte, que de fluido de vida, cuídanos señor.

Te pedimos también señor por Nuria y  Alicia, porque aún siguen siendo dominicanas, una por nacimiento y otra por consciente adopción, y sus verdades buscadas como gallinitas laboriosas han detenido al gran  Nicolas Den Den, de la leyenda leguleya, dispuesto a tragárselo todo.

¡Oh Señor Todopoderoso! Gracias por ayudarnos también con esta definición que posiblemente tú, con tus misterios, has enviado del cielo, para darnos Luz y resolver el misterio del verdadero Monigote.

Monigote: Muñeco de trapo o cosa semejante. Pintura o estatua mal hecha. Persona ignorante o ridícula.

1 Lego de convento.

2. m. coloq. Persona ignorante y ruda, de ninguna representación ni valer.

3. m. coloq. Persona sin carácter, que se deja manejar por otros.

4. m. coloq. Muñeco o figura ridícula hecha de trapo o cosa semejante.

5. m. coloq. Pintura o estatua mal hecha.

¡Oh amado Señor, finalmente ayúdanos, por caridad, ayúdanos, si todas las definiciones son ciertas, ¡Señor, señor, aléjanos de Euclides, el Monigote por conciencia propia que en la rabia de la impotencia, califica a los demás con su largo auto retrato! Amén.

Fuente: Acento

leave a reply